Un día mi novio fue a visitarme. Después de estar un rato en mi casa salí a despedirlo, vivo en un departamento del último piso, así que cuando íbamos bajando nos pusimos caliente y sin tener miedo, nos quitamos los pantalones para dar inicio a una de mis fantasías sexuales más deseada: hicimos el amor en las escaleras que comunican a todos los apartamentos y que por si fuera poco dan a la calle. Estaba segura de que alguien nos estaba viendo, el pensarlo me excitaba más, por lo cual me sentía una fiera, mi novio hasta tenía los ojos desorbitados del placer que sentía. El sonido de unos pasos apresuró nuestro orgasmo, el cual sin duda es uno de los más ricos y explosivos ormasmo que he tenido.
Escrita Por:
ING.FRANKLIN